Las cartas tienen esta peculiaridad de adicionar “Corazón” a nuestro camino; No nos lleva a ninguna parte en particular, solo se trata de hacer memoria de su porvenir; “Es un tipo de memoria muy pobre la que solo funciona hacia atrás”;

ACERCA DE ÉL YAGÜI Y YÔ

Mi logo Él Yagüi y Yô

Él Yagüi y Yô es una marca registrada en México.

Tiene como objetivo compartir, dentro de una comunidad de practicantes, material didáctico y de esparcimiento sobre la tradición del tarot, de la cartomancia en general y de las tradiciones esotéricas en particular.

¿De dónde viene el Yagüi?

El Yagüi, quien ilustra este sitio, es una versión personalizada y humanizada, inspirada del Yahui del códice Zouche Nuttall Mixteco.

Este pequeño cambio de ortografía es un guiño a la libertad ortográfica del “Nagual” de Carlos Castaneda en oposición a la ortografía clásica de “Nahual”.

El Yahui de los códices mixtecos

Una serpiente de fuego sobre un cerro
El Yahui simboliza el relámpago y las centellas como identificador del cielo en la tierra, un símbolo solar (yang).

Como símbolo “yang” asigna nombres en la tierra, es un marcador de lugares sagrados (el cerro del Yahui de jade) o de linajes humanos designados por el cielo (Yaha Yahui).

Un hombre vestido de yahui

En el códice Nuttall, el Yahui representa también un linaje de los señores de la Mixteca. Se puede distinguir a lo largo de las páginas del códice Nuttall que ciertos miembros de la elite Mixteca pueden afrontar diferentes situaciones, en su transfiguración en Yahui, experimentando diferentes grados de transformación.

El Yahui es entonces el Nagual de los miembros de este linaje designado por el cielo. Son entonces un guía para su pueblo y el Yahui marca una transformación, en este caso, radical en estos líderes.

Un brujo pasando a través de una roca

¿Por qué utilizar el Yagüi para hablar de los Tarots?

A menudo, el relámpago suele ser en muchas tradiciones, el símbolo de la revelación y de la relación humano-Espíritu.

Esta relación queda muy enfatizada en este sitio porque en este otro camino que representa el tarot, nuestro acompañante es el Espíritu.

El tarot queda como una interfaz entre nosotros y el lado activo, el anima mundi, el Espíritu.

El relámpago trae también un símbolo catastrófico como la Torre, arcanos XVI del tarot, relacionado con un fenómeno irreversible, empujado hacia adelante, tradicionalmente relacionado como la voluntad del cielo o de Zeus.

Acerca de Yô... mi pues

Me llamo Cyrille, vivo en la ciudad de México en la delegación G.A.M.

Paradoxalmente, no soy un profesional del Tarot, no vivo de dar consultas. Como tal vez muchos de ustedes, tengo un trabajo en el sector formal, gracias al cual gano mi vida.

Adicionalmente, he sido y sigo siendo un estudiante de artes tradicionales desde muchos años particularmente de los Tarots, de la Astrología, del Chamanismo y varios más.

Adopte la consulta del Tarot como un arte de vida. Leo para mí, a veces para resolver una situación profesional o personal, para tomar decisiones difíciles o solamente relajarme cuando estoy estresado.

En ocasiones leo para otros sin embargo he preferido utilizar los tarots como un sendero personal.

A pesar de tener un camino propio y en forma en los artes tradicionales apoyado en la guía de un maestro desde muchos años, mi objetivo aquí es de restituir mi aprendizaje del tarot que ha sido un camino muy personal.

Me encontré con la amistad y guía de una tarotista quien aceptó guiarme un tiempo, aparte de ser su cliente. El tarot se había transformado en su forma de ganarse la vida después de una vida llena de peripecias, altos y bajos.

Me transmitió su enseñanza personalmente a lo largo de 10 años. En este periodo tome muchas notas que pienso restituir en este sitio.

 

Ella me mostro un camino muy peculiar, basado en la atención a mis voces interiores. Me invitaba a desarrollar un “ver” soportado no tanto en la capacidad de recepción de voces o imágenes en mi mente sino en la determinación inflexible de lanzar mi atención como una red de pescar. Siempre me pareció fascinante la importancia que asignaba a revelar, sin juicio, lo que pasaba por mí en el momento, más que en la introspección analítica.

Requirió un salto de fe muy perturbador para mí en el inicio. Ella lo practicaba con suma desenvoltura…

Su camino era muy popular, sin mucho apantallar tampoco mucha teoría, con un humor muy personal.

Cuando perdió uno de sus últimos 3 dientes se asignó el título de “bidente” oficialmente.

Se proclamaba como una “bruja decente” cuando sus clientes se negaban en reconocer penosas verdades y afirmaba “¡la bruja soy yo!” cuando justificaba un cambio repentino en algunas de sus reglas:

 

Que Dios te tenga en su gloria, descansa en paz…

 

En su memoria y en honor al vinculo que une los que compartimos, como estudiantes, este arte…

 

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