Las cartas tienen esta peculiaridad de adicionar “Corazón” a nuestro camino; No nos lleva a ninguna parte en particular, solo se trata de hacer memoria de su porvenir; “Es un tipo de memoria muy pobre la que solo funciona hacia atrás”;

Numerología y cartomancia parte 2: El lado activo del tarot.

LYô | 10 de julio del 2022

Hemos presentado en la primera parte de este tema los aspectos de los números que nos llevaron a considerar un lado armonioso al Cosmos.

Este lado implica que el Universo funciona como un gran metrónomo basado en leyes de causa-efecto, la Necesidad, un Karma, la Voluntad de Dios, el Logos…

En este capítulo, queremos abundar sobre la otra parte, el Nagual, el Caos, las potencialidades. Veremos, en la presentación del tema, que esta idea nos lleva a considerar el tarot como un ser anímico, activo, con un fin propio. Visitaremos una numerología del alma.

Para entrometerse en este tema, requerimos introducir el concepto de números irracionales; en particular, el significado que ha tomado para la tradición antigua, donde nacieron muchos aspectos filosóficos del Tarot.

INTRODUCCIÓN A LOS NÚMEROS IRRACIONALES

Hemos introducido la visión de Pitágoras que consideraba los números como “entes. En particular los números Enteros Naturales y los números Racionales.

¡Echemos un vistazo a estos últimos! solo para tenerlos frescos…

Números racionales

La idea de lo “racional” es un concepto que permitió diferenciar y definir lo humano; en efecto el hombre se define como un “animal racional” (Aristóteles). En este sentido, la idea es utilizada en forma comparativa para separar el hombre del resto de los animales.

Los números racionales son los números que se pueden escribir como una fracción de dos números enteros. Algunos ejemplos son 1/2, 3/4, 5/7, 22/7…

El nombre de “racional” hace referencia a “ratio”, es decir a una fracción. Así los términos de “ratio” o de “razón” apuntan a una vinculación o comparación de 2 entes para posteriormente poder generar un juicio sobre la forma en la que se relacionan.

Este juicio es propio del intelecto humano o podríamos decir de su raciocinio.

Números irracionales

Un número irracional es un valor que no puede ser expresado como una fracción. Su expresión decimal no es ni exacta ni periódica. Adicionalmente, un decimal infinito (es decir, con infinitas cifras decimales) no podría representar un número irracional.

Suelen representarse como una expresión matemática o inclusive con una letra, siendo los más conocidos: √2, π (Pi), e (número e o de Euler), Ф (Phi o número áureo).

Raíz cuadrada de 2, el primer número irracional

En el contexto de la cultura antigua, el número irracional no permite emitir ningún juicio en la medida que no puede considerarse como un ente definido que mantiene relaciones de proporcionalidad, de simetría con otros entes numéricos enteros. Realmente no se integra dentro de ninguna progresión lógica como lo hemos descrito en el capítulo 1 de este tema.

Su aparente complejidad no permite sostener una concepción armónica que se opusiera al aparente caos del mundo sensible; contradice la idea de una realidad inteligible, transcendental y subyacente al mundo natural que observamos con nuestros sentidos.

Números irracionales
Figura 1: raíz cuadrada de 2, el número irracional que hizo temblar a Pitágoras

Considerando su naturaleza compleja y caótica, podríamos pensar que los números irracionales se encontraron en estructuras complejas. No obstante, encontramos los números irracionales dentro de las estructuras más sencillas como si se escondiesen a la vista de todos.

Si generásemos un cuadrado, cuyos lados sean iguales a 1, podríamos fácilmente demostrar con el teorema de Pitágoras que la diagonal entre los vértices opuestos es igual a √2, el primer número irracional descubierto (fig. 1).

Este número escapaba al juicio humano porque no se podía comparar con nada. ¿Cómo pueda ser posible en una estructura tan sencilla como un cuadrado donde los lados están iguales a 1?

Pi, el número irracional más famoso

Números irracionales
Figura 2: Pi, un irracional tan familiar.

En el mismo rango de idea, si dibujásemos un círculo de diámetro igual a 1, su perímetro sería igual a π. Acabamos de especificar otro número irracional famoso, utilizando otra figura geométrica simple (fig. 2).

Nos llama la atención que si el cuadrado ha representado tradicionalmente la tierra (los cuatros rumbos) y el circulo, el cielo (lo infinito) quedó asentado que ambas representaciones disimulan una misma irracionalidad dentro de sus estructuras aparentemente tan “armoniosas”.

Si bien los números irracionales están, en nuestros tiempos, completa y armoniosamente incorporados dentro de una definición de realidad mecanicista, tenemos que entender que para la concepción antigua su descubrimiento ha marcado una ruptura de la armonía con la cual estaba concebido el cosmos.

Hipaso de Metaponto, el filósofo quien probó la existencia de la irracionalidad

Filósofo presocrático
Figura 3: Hipaso de Metaponto. Del libro de 1580 Illustrium philosophorum et sapientum efigies ab eorum numistatibus extractae, de Girolamo Olgiati (Wikipedia).

Fue un filósofo presocrático (fig. 3), miembro de la Escuela pitagórica (500 a. C) quien probó la existencia de los números irracionales (específicamente √2) cuando la doctrina pitagórica consideraba que el Cosmos se estructuraba alrededor de los números racionales y de entes geométricas regulares.

Esta revelación fue considerada una violación de la regla del silencio que juraban los pitagóricos; este acontecimiento trajo como consecuencia que fue expulsado de esta comunidad.

Su muerte no quedo completamente aclarada y quedó envuelta en misterios. Existe el mito que un grupo de pitagóricos lo asesinaron, ahogándolo en el mar; inclusive existe la posibilidad que Pitágoras en persona lo condenó a muerte (https://es.wikipedia.org/wiki/Hípaso_de_Metaponto).

El interés de este breviario histórico es de introducir la idea de Caos. El mundo armónico, absoluto de Pitágoras existía en su dogma esencialmente. Estamos viendo que cuando los dogmas tambalean provocan reacciones radicales e irracionales (otra vez). Lo hemos constatado en los movimientos religiosos radicales y en muchos movimientos políticos (particularmente en los movimientos revolucionarios).

LOS NÚMEROS IRRACIONALES EN EL TAROT

Hemos introducido en el artículo anterior que la estructura del tarot está sostenida, en parte, en el número 3.

Si dividimos 21 por 3 obtendremos el número 7, la otra base numerológica del tarot. Está bien, sin embargo ¡el número de arcanos mayores no es 21 sino 22!

Pi y el Loco, arcano 22

Si dividimos 22 por 7 obtendremos la antigua aproximación de π es decir 22/7=3.14285… (el valor actual de π es de 3.14159…).

De hecho, el día internacional de π se festeja el día 22 de julio cada año (22/7), no es accidental.

Si, está bien, no obstante, ¡el número 22/7 es un número racional, una fracción pues!

No nos dejemos llevar tan fácilmente; existen evidencias que el tarot nos estaría haciendo, en realidad, un guiño, en doble sentido, para llamar sutilmente nuestra atención sobre su parte irracional (1).

Para evidenciarla es suficiente visualizar el nombre de la carta 22 (fig. 4), “El loco¡no es una señal inequívoca de irracionalidad! (1)

¡O sea, bajo los aspectos armoniosos descritos en la parte 1 de este artículo deberíamos considerar una porción que no sigua las reglas mencionadas! Una porción vinculada al irracional π.

Arcano 22 en el tarot de Rider-Waite y Marsella.
Figura 4: El Loco o el Mat
CBD Tarot de Marseille c. 2010 y Tarot Rider-Waite c. 1971, U.S. Games Systems Inc. Todos derechos reservados.

El Loco es una carta suigéneris, representa una liberación del sujeto para bien o para mal y sugiere una protección otorgada por el Espíritu (fig. 4). Esta protección está representada por el perro quien protege el personaje de su propia falta de conocimiento y le aconseja de confiar en su interior para guiarlo, su alma (primacía de la inspiración sobre la razón).

Este comportamiento suena bastante irracional en nuestra sociedad moderna donde el loco puede representar un gran leader, un genio rompiendo con los paradigmas establecidos o en el contrario puede señalar un tonto o un inadaptado social, alguien que se comporte de una forma caótica e inmadura.

El Joker, otro loco

En los juegos de 52 cartas tenemos el “Joker” con el mismo simbolismo que el Loco. Lo vemos y sabemos que las cosas no son lo que parecen (fig. 5).

El guasón del póker anglosajón
Figura 5: una versión del joker como anima del mundo.

El guasón se utiliza en ciertos juegos, particularmente anglosajones, de dos formas:

  • Como comodín, cuando puede suplir o sustituir ciertas cartas del juego. En esta estrategia se lo señala como “wild card” (carta salvaje o indeterminada) en oposición a las cartas tradicionales o “natural card” (carta natural o determinada).
  • Como carta del triunfo en los juegos que asignan la propiedad de “palo del triunfo” a uno de los cuatros palos durante el juego. En esta atribución, el joker vencerá a cualquier carta de otro palo a quién se afronte.

En la tradición, se puede utilizar 1 o 2 jokers, uno en blanco y negro y otro a color.

Cabe mencionar que ciertos juegos, inclusive de tarot, incluyen una “carta blanca” que juega el mismo papel que la runa blanca. Su significado habla de fe y de destino indeterminado, de contacto íntimo o augurios directos del espíritu con sus aspectos místicos.

En este caso, su significado se vincula con el sentido general de caos, de la presencia del Espíritu.

El impacto específico del joker sobre la baraja de 52 cartas consiste en romper la armonía de la estructura probabilística del juego. Parece fuera de contexto, sin embargo, es una consideración importante en los usos que le destinamos cuando jugamos póker como diversión o como adivinación.

Independencia de variables condicionales

Como lo hemos señalado en la primera parte de numerología y cartomancia, el juego está organizado de una forma armoniosa, equilibrada y predecible.

En la cartomancia tenemos dos variables condicionales principales:

  • Los 13 “valores” que incluyen las bajas numeradas del 1 al 10 y las 3 figuras,
  • Los 4 “palos”, las picas, las copas, los diamantes y los tréboles.

Así podemos calcular de una forma instintiva varias probabilidades que notaremos “p”:

  • Probabilidad de sacar un rey (R), p[R], en una tirada de una carta es de 4/52 (4 reyes en 52 cartas).
  • Probabilidad de sacar una carta de pica (P), p[P], es de 13/52 (13 cartas de picas en 52 cartas).
  • Probabilidad de sacar un rey de picas, p[R.P], es de 1/52 y es igual a la probabilidad de sacar un rey multiplicada por la probabilidad de sacar una carta de pica p[R.P]= p[R] x p[P] = (4/52) x (13/52) = 1/52.
  • Probabilidad de sacar un rey si la carta es de pica p[R|P] es de 1/13 lo que es igual a la probabilidad de sacar un rey p[R] en cualquier tirada (4/52).

Estas dos variables condicionales están independientes la una de la otra; este sistema es equilibrado y los cálculos se simplifican mucho lo que lo hace altamente predecible y armonioso.

Consecuencia del uso de los jokers

Los Jokers transforman completamente el sistema y rompen con la independencia de las variables del sistema.

La probabilidad de sacar un rey dentro de las picas p[R|P] es todavía de 1/13 pero la probabilidad de encontrar un rey p[R], en general, ya no es de 4/52 sino de 4/53 o 4/54 (52 cartas + 1 o 2 jokers).

Con dos comodines, la probabilidad de sacar el rey de picas p[R.P] en una tirada de una carta se puede transformar a  3/54 si considerásemos que los comodines podrían sustituir al rey de picas.

Todo se vuelve mucho más difícil de predecir y explicar y el sistema se vuelve mucho más caprichoso que armónico; ya estamos hablando de caos escondido, mezclado dentro de una apariencia de armonía, estamos hablando ya de misterio.

¿Pi, Irracionalidad o círculo?

Si bien asociamos a π al círculo, en forma natural, creo que su interés en el tarot está mucho más vinculado con los aspectos irracionales de su simbología lo que hemos discutido anteriormente. Sin embargo, el circulo no es ajeno a su simbolismo y lo podemos ejemplificar de la siguiente forma.

Pi y el círculo

Los dos hemisferios del tarot
Figura 6: representación del espacio en base al horizonte del observador y colocación de los arcanos mayores.

Podemos representarnos la esfera celeste alrededor de la tierra incluyendo un observador sobre la tierra, de la misma manera que lo dibujamos en una carta del cielo en astrología.

El sistema esférico que obtenemos está separado en dos hemisferios por el horizonte (fig. 6). El horizonte siendo el límite donde alcance la visión del observador.

  • El hemisferio superior, encima de nuestras cabezas que constituye el mundo que un observador puede ver. El mundo de lo perceptible, lo cotidiano.
  • El hemisferio inferior, por debajo de nosotros, define simbólicamente el mundo invisible, el inframundo, lo mágico.

Los arcanos mayores del tarot pueden ser divididos en 2 partes iguales de 11 cartas: del 1 al 11, el mundo cotidiano y del 12 al 22, el inframundo.

El viaje de Ra, el Sol

Este recorrido se asocia al viaje del Sol particularmente en la cultura egipcia y por extensión al viaje del héroe como personaje solar.

El viaje del héroe
Figura 7: Ra viajando por el inframundo con su barca, copia del Libro de las Puertas en la tumba de Ramsés I (Wikipedia)

Curiosamente, el Sol no es inmortal y debe morir al final de cada día. Esta característica no es muy divina y se acerca bastante a una característica humana.

Sin embargo, al desaparecer en el horizonte occidental el sol inicia su viaje por el inframundo donde tendrá que renacer por el horizonte oriental (fig. 7).

El Sol no es inmortal, pero puede renacer después de la muerte, una característica que define a los personajes solares como Jesucristo, Osiris-Horus, Quetzalcóatl…

Podemos ver en las cartas del Tarot del 12 al 22 un gran simbolismo del inframundo y de los retos que nos esperan en nuestro viaje con cartas como el diablo, la muerte, la templanza, la luna para citar algunas más representativas.

Este símbolo solar es importante y lo trataremos en otra ocasión en forma extensa. En esta parte solamente quería resaltar este aspecto vinculado a π y a su simbología mágica, relacionada al círculo del renacimiento o resurrección del Alma.

El heptágono no tan regular con “regla y compás”

En este capítulo, introduciremos la relación que el número 7, cifra característica del Tarot, mantiene con los aspectos mágicos y caóticos que estamos descubriendo.

La construcción de figuras geométricas con regla y compás es el trazado de segmentos de recta y ángulos usando exclusivamente una regla y compás idealizados.

La regla es de longitud infinita, carente de marcas que permitirían trasladar distancias. El compás no puede utilizarse directamente para medir, porque «olvida» la separación de sus puntas en cuanto termina de trazar las circunferencias (https://es.wikipedia.org/wiki/Regla_y_compás).

El heptágono con regla y compás.
Figura 8: el heptágono regular con regla y compás.

Los problemas de la antigüedad que se intentaron resolver “con regla y compás” fueron:

  • La cuadratura del círculo
  • La duplicación del cubo
  • La trisección del ángulo
  • La construcción del heptágono regular (fig. 8).

Tienen en común ser de resolución imposible: está demostrado que no se puede cuadrar el círculo, ni duplicar el cubo, ni trisecar el ángulo, tampoco trazar un heptágono regular usando exclusivamente la regla y el compás idealizados de la geometría griega.

Esta característica del heptágono le ha dado su significado mágico y lo relaciona al caos.

Lo “sagrado” asociado a este número proviene también de otras fuentes, en particular el hecho que Dios lo sacraliza en la Biblia, descansando el séptimo día (Ver el articulo “La Templanza, arcano XIV ¿Ángel, Daemon o Alma?”).

Entonces, podemos concluir, en una primera aproximación, que si el 3 es el número de la compleción (perfección, actualización), el 7 es el número del misterio.

EL ALMA, FRACCIÓN ACTIVA

El alma del mundo
Figura 9: El alma del mundo y la escala de las jerarquías del cosmos, en una ilustración del neoplatónico Robert Fludd (1617)

En esta última parte, nos interesaremos en retomar la idea de la irracionalidad y sus consecuencias sobre la concepción del mundo descrita e integrada por el tarot, para llegar a una visión más animista de la realidad, conforme a las tradiciones chamánicas.

Existen muchas formas de definir el alma, abordaremos algunas aquí; sin embargo, mi interés por introducir estos conceptos es de constatar que si aparecen aspectos caóticos en una estructura ordenada debe de haber una “causa” que los promoviera.

En la figura 9, vemos representada la visión del universo en su modelo geocéntrico tal y como lo conceptualizaron Aristóteles y luego Ptolomeo y los astrólogos clásicos. Encima de esta representación mecanicista del mundo aparece una figura femenina, el anima mundi. El alma quien anima el mundo y le confiere una naturaleza anímica, viviente, la cual estaremos discutiendo en el capitulo por venir.

El alma no es una armonía

En la teoría materialista, el alma se había considerado como el equilibro o armonía que existía en el funcionamiento del cuerpo.

Podríamos considerar que el alma del mundo pudiera equipararse a la armonía del universo descrita en el primer capítulo de “numerología y cartomancia”; sin embargo, esta teoría ha sido desmentida por el filósofo griego, alumno de Platón, Aristóteles, con la siguiente argumentación:

“Hay algo contrario a la armonía que es la desarmonía, pero no hay nada contrario al alma, por tanto, el alma no es una armonía.”

Aristóteles (5)

Este mismo argumento permite clasificar el alma dentro de la categoría de “substancia” o “entidad” en la medida que no tiene contrario. Adicionalmente, Aristóteles abunda con el siguiente comentario:

“La desarmonía de un cuerpo animado es la enfermedad, la debilidad y la fealdad (…) pero el alma no es ninguna de estas cosas, es decir, no es salud ni fuerza ni belleza. Pues también Tersites, aunque era feísimo, tenía alma. Por tanto, el alma no es una armonía.”

Aristóteles (5)

El alma, principio de vida

Sabemos que el alma no es equiparable a la armonía del universo. Entonces, para comenzar a introducir la idea de alma podríamos invocar el concepto de “anima” es decir el principio del movimiento o de la vida (fig. 9).

Así, siguiendo a Aristóteles, podemos distinguir entre seres animados y seres inanimados. Los seres animados son los únicos capaces de vivir (2).

De igual manera, los seres animados son el hogar de fenómenos anímicos como lo son las pasiones, las facultades y los hábitos. Estos aspectos característicos de la presencia de un alma se definen a continuación:

  • Son pasiones la ira, el miedo, el odio, el ansia, la envidia a las cuales suelen acompañar dolor y placer.
  • Son facultades, en cambio, las realidades anímicas en virtud de las cuales se dice que somos capaces de sentir esas pasiones, como ser irascible, insensible, amoroso, púdico, desvergonzado.
  • Los hábitos, por su parte, son aquellas realidades anímicas en virtud de las cuales tenemos una actitud buena o mala (2).

Muchos lectores del tarot, seguramente, han notado que los diferentes tarots expresan personalidades muy dispares, unos son serios y permiten obtener lecturas más sobrias, más “de frente”, menos afectadas por nuestras emociones como es el caso del Tarot de Marsella; otros son más chismosos, más “de espalda” y suelen contar más cosas, pero pueden llegar a proporcionar información deformada o exagerada bajo la influencia de situaciones muy emocionales y, asimismo, llevar a juicios equívocos.

Sigamos explorando las diferentes facetas de este tema intrigante a continuación y tratémonos de hallar una causa pues.

El alma, principio inmaterial

Consideramos un momento que el principio de la acción, descrito anteriormente, reside en la materialidad corporal, lo que equivaldría a afirmar que la materia es intrínsecamente activa (3). El problema ligado a esta suposición es que la materia es tradicionalmente considerada pasiva, completamente en potencia (indeterminada) y capaz de recibir una forma que actuaría de una manera parecida a un molde.

El cuerpo necesita, por lo tanto, de un principio motor, ajeno a la propia materia. La actividad del cuerpo se debe, entonces, a un principio inmaterial, de carácter individual, que habita en el cuerpo, un principio al que denominamos alma (3).

Me gustaría utilizar el ejemplo de un disco CD o DVD como un acercamiento más mundano.

Nos podríamos preguntar ¿Dónde reside el valor de un producto como el CD o el DVD?

¿El disco? un material plástico de policarbonato o la obra inmaterial que queda grabada sobre él. Esta imagen es una forma de representarse el alma como una obra inmaterial soportada sobre una base física; esta última podría sustituirse sin afectar la forma inmaterial sustancialmente.

Por supuesto, no podríamos decir que el disco es un ser vivo en la medida que sus capacidades anímicas no son intrínsecas a él y que requieren del ser humano y de un lector.

El tarot entra en esta categoría. Es una obra inmaterial soportada en un material de cartón; puede cobrar vida dentro de un juego compartido entre varios jugadores o en un proceso complejo de adivinación.

El alma como entelequia

Una entelequia se define como la parte determinante de un ente o dicho de otra forma capaz de aportar el sentido al ser vivo.

Extrapolando su teoría hilemórfica a los seres vivos, Aristóteles define el ser vivo como una entidad compuesta en donde su forma es el alma la cual da vida a un cuerpo natural el cual solamente tendría vida en potencia.

Cuando un cuerpo, potencialmente vivo, existe (es decir que se nutre, siente o se mueve), el alma es su forma o entelequia.

Con Aristóteles, el alma ya no se puede concebir fuera del cuerpo al contrario de lo que argumentaba Platón con su teoría del mundo de las formas. Sin embargo admite ciertas distinciones muy “animistas”:

“Es perfectamente claro que el alma no es separable del cuerpo o, al menos ciertas partes de la misma si es que es por naturaleza divisible: en efecto la entelequia de ciertas partes del alma pertenecen a las partes mismas del cuerpo.”

Aristóteles, De Anima (5)
La desagregación del cuerpo después de la muerte
Figura 10: componentes del ser humano, tonalli (serpiente que sale de la cabeza), teyolia (dios del viento que sale del pecho), ihiyotl (serpiente que sale del vientre), el cuerpo (cráneo y columna vertebral que salen por atrás) (wikimedia commons, codex Laud).

Aristóteles emite la hipótesis que el alma es heterogénea y potencialmente divisible. Que cada parte se podrían asociar al funcionamiento de ciertos órganos como en la visión mexica descrita en el códice Laud (fig. 10).

En esta representación los diferentes componentes inmaterial y material se disgregan después de la muerte (6).

“Nada se opone sin embargo a que ciertas partes de ella sean separables al no ser entelequia de cuerpo alguno.”

Aristóteles, De Anima (5)

El Alma como ente y caos

Platón consideraba el alma como un ente independiente del cuerpo, atrapado en el cuerpo pero originario del mundo de las ideas, un mundo eterno e inmutable. Expusimos, refiriéndonos a la Templanza, la explicación de Michel Foucault del Alma como sujeto y centro y el proceso de espiritualidad para acércanos a la sabiduría que aquí se alberga. La presencia del Alma o del Espíritu se asocia con los cambios profundos y transformadores de nuestra vida; verdaderas revoluciones fuente de caos, de cambios substanciales, que requieren un integración a lo largo de un proceso espiritual.

El mismo Aristóteles, alumno de Platón, resguarda la posibilidad de que ciertas partes del alma pertenezcan al mundo de las formas es decir un mundo supranatural y eterno, distinto del mundo natural. En particular, considera que el intelecto no forma parte del cuerpo humano tampoco de su alma.

En textos de juventud, conforme a creencias muy enraizadas en la antigua Grecia, Aristóteles asignó al alma una naturaleza más independiente del cuerpo en particular para explicar los presagios que el alma nos manda durante los sueños:

“Pues cuando en el sueño, dice, el alma se queda a solas consigo misma, al recobrar entonces su propia naturaleza, profetiza y predice lo que va a suceder.”

Aristóteles (5)

En este capítulo, introducimos la forma del alma y su función para los seres animados. Particularmente asignamos al Alma el principio de movimiento y de cambio, verdadera fuente de lo inesperado.

Ahora, en este último párrafo y antes de concluir quiero regresar a la causa que habíamos señalado en el inicio de este capitulo.

Teleología aristotélica, el alma como causa final

En esta definición que utiliza la idea de causa final de Aristóteles, podemos inferir la idea que los entes anímicos no están solamente encerrados dentro de una mecánica de causas externas a ellos (teoría mecanicista), sino que generan un propio fin diferenciado (teleología inmanente) más acorde a sus beneficios propios y que involucra la idea de una culminación personal o como especie conforme a su diseño original (forma o alma). Adicionalmente, cabe destacar que esta causa final o meta no se corresponde con el fin de otros individuos o especies (4).

Como lo hemos citado en un párrafo anterior, incluso un órgano como el ojo muestra un diseño que establece una meta para este órgano que es la de “ver”. Adicionalmente, Aristóteles no descarta que cada órgano esté asociado a una parte específica del alma, “un alma del ojo” como portadora de una forma y de una meta o fin.

EPILOGO

Termine de redactar este artículo de una forma que me permitiría introducir una visión animista de esta tradición ancestral.

Desde luego, es una visión y argumentación muy personal que no se agota en esta discusión, sin embargo, quisiera enfatizar la idea de caos atrapado en el tarot, en el sentido que la tradición que lo vio nacer quiso plasmarla.

Alicia en el país de las maravillas.
Figura 11: el Conejo blanco, según una ilustración de John Tenniel en Alicia en el país de las maravillas.

Este guiño, me parece, nos permite delinear sutilmente un misterio, como un mensaje que lo armonioso es solamente superficial (fig. 11).

El tarot, en este sentido, no sería solamente una imagen a escala de un universo estructurado y armonioso, guiado por causas milenarias e invariables. Por lo menos, este universo incorpora un aspecto anímico de la misma forma que el anima mundi es el alma del mundo (fig. 9).

Obviamente, no quiero afirmar que el tarot es comparable a un animal o vegetal respirando, sino que lo debemos de entender y tratar como un ser anímico.

El conjunto de cartas que conforman la baraja son portadoras de una obra inmaterial, un ente con el cual interactuamos en una forma natural; un misterio que no entendemos completamente pero que ostenta un fin propio.

Con estas palabras enigmáticas termino mi argumento; les agradezco su paciente atención y sus comentarios.

Saludos

Mi logo Él Yagüi y Yô

Referencias

  1. Conocimientos secretos del antiguo Egipto (2003), Luis G. La Cruz, Biblioteca Año Cero, América Ibérica S.A., Madrid.
  2. La expresión racional del alma en la psicología aristotélica: razonamiento deliberado y acción (2018), Katherine Esponda Contreras, Universidad Santiago de Cali, http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1692-88572018000200339.
  3. Breve historial del alma en la antigüedad (2006), Josa Fructuoso, REVISTA ELECTRÓNICA DE ESTUDIOS FILOLÓGICOS, No. XII, https://www.um.es/tonosdigital/znum12/secciones/Estudios J-Alma.htm.
  4. La teleología aristotélica como una inferencia a la mejor explicación: un análisis epistemológico del principio de finalidad en el libro II de la física de Aristóteles (2013), Andrés L. Jaume, ÁGORA, Papeles de Filosofía, https://revistas.usc.gal/index.php/agora/article/view/1420/1239.
  5. El desarrollo de la idea del alma en Aristóteles (2006), Rodrigo Muñoz Giadrosic, Universidad de Chile, Facultad de Filosofía y Humanidades, https://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/108912/El-desarrollo-de-la-idea-del-alma-en-Aristoteles.pdf.
  6. Misterios de la vida y de la muerte (1999), Alfredo López Austin, Arqueología Mexicana No 40.
0 0 votos
Article Rating
¡Suscriba!
Avíseme de
guest
0 Comments
Retroalimentación en línea
Ver todos los comentarios
0
¡Nos gustaría conocer sus opiniones, por favor comente!x